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¿Cómo equilibrar la vida personal y el trabajo cuando eres autoexigente?

Por Isidora Serrano, psicóloga clínica UC · 18 años de consulta, 10 dedicados a la autoestima profesional femenina

25 de septiembre de 2026


Para el 18 de septiembre me fui a Bahía Inglesa con una amiga muy querida y los niños.

Sin computador.

No lo dejé en la maleta "por si acaso". No lo llevé.

Y te lo cuento no para que me aplaudas, sino porque hay una diferencia que hoy tengo muy clara y que te quiero pasar: descansar tiene fecha de vuelta. Aplazar no la tiene.

Cuando descansas, sabes cuándo vuelves, y mientras tanto estás donde estás.

Cuando aplazas, el trabajo viene contigo. En la playa, en el almuerzo del domingo, en la cabeza mientras estás con los tuyos. No trabajas, pero tampoco descansas.

¿Cuál de las dos te suena más?

Isidora Serrano

El problema no es tu agenda

Las mujeres que llegan a mi consulta por esto casi siempre traen la agenda de papel, la aplicación y el método de moda. Probaron de todo.

Ninguno les alcanza. Y no es porque sean desordenadas.

Es porque la autoexigencia llena cualquier espacio que se libere. Si terminas antes, tomas algo más. Si te sobra una hora, revisas otra vez. El trabajo nunca está "listo", porque la vara se mueve cada vez que te acercas.

El costo no queda en la oficina.

En tu salud: cansancio que no se va con el fin de semana, estrés, el domingo en la tarde con la cabeza ya en el lunes.

En tu carrera: menos foco, decisiones desde el apuro, cero espacio para pensar en lo que quieres.

En tus relaciones: menos paciencia, menos presencia, más culpa.

Lo que aprendiste sobre el esfuerzo

El equilibrio depende mucho de lo que crees sobre el trabajo.

Muchas crecimos con ideas como estas. Que para ser buena profesional hay que trabajar mucho. Que quien descansa es floja. Que las cosas valen si cuestan. Que un logro sin sacrificio no cuenta.

A veces las aprendimos mirando a una mamá o un papá muy trabajólicos. A veces, en un colegio que premiaba el esfuerzo por sobre todo. Y a veces, porque a las mujeres la vara nos la pusieron más alta desde el principio.

Esas creencias se van contigo a cada decisión de la semana. Y ninguna agenda las desarma.

Qué hacer distinto

1. Define la vida que quieres, no solo la agenda. ¿Cómo te gustaría sentirte en un año? En lo personal (tú contigo), en lo profesional, y en tus relaciones. Eso se vuelve tu criterio para decir que sí y que no.

2. Revisa tus creencias sobre el esfuerzo. Escribe las frases que aprendiste sobre el trabajo. Al lado de cada una, pregúntate si es cierta, o si es solo conocida.

3. Planifica con menos, no con más. Máximo tres tareas importantes por día, las más difíciles al principio. Una hora a la semana para planificar, idealmente el viernes, para no llevarte pendientes al fin de semana.

4. Descansa con fecha. Pon la fecha de vuelta. Y hasta esa fecha, no vuelvas.

5. Háblate distinto cuando no alcances. No vas a alcanzar todo. Nadie alcanza. Si al final de la semana quedó algo pendiente, eso no es un fracaso: es información para planificar la siguiente.

Antes de diciembre

Diciembre en Chile es carga laboral, carga social, carga de plata y carga emocional, todo junto. Si ya estás corta en noviembre, diciembre no te va a dar tregua.

Antes de que llegue, pregúntate: ¿cómo quiero vivir este diciembre? ¿Qué es lo más importante para mí? ¿De qué puedo prescindir este año?

La respuesta a la última suele ser más larga de lo que crees.

Preguntas frecuentes

¿Existe el equilibrio perfecto entre trabajo y vida personal?

No, y buscarlo es otra forma de autoexigencia. Hay semanas más cargadas hacia un lado. Lo que importa es que no sea siempre el mismo lado.

¿Hacer varias cosas a la vez me ayuda a alcanzar?

Es un mito. Saltar entre tareas te dispersa y te cansa más. Una cosa a la vez, con el celular lejos, rinde más.

¿Esto se trabaja en terapia o es un tema de organización?

Si ya probaste organizarte y no funciona, casi siempre hay algo más: la autoexigencia, la culpa al descansar, la dificultad para poner límites. Eso sí se trabaja desde la psicología.

Si eres decidida y estás lista para dejar atrás el trabajo que viaja contigo a la playa, la culpa de descansar y la agenda que nunca alcanza, te invito a postular a tu Sesión de Claridad antes de que llegue diciembre. 45 minutos conmigo, por videollamada.

Postula a tu Sesión de Claridad